Nada me hace más feliz que abandonar mis trabajos. Decir adiós, firmar un par de papeles y salir a la calle sabiendo que mi tiempo ya no le pertenece a nadie. Tal vez tampoco a mí, claro; porque el tiempo es el diablo y como tal, hay que saber sobornarlo para que nos dé lo que queremos. En fin, el caso es que estoy aquí de nuevo y sólo intento escribir todo lo que no he podido en este año, pero ahora las palabras parecen insectos que sólo aparecen cuando uno logra aplastarlos contra el papel. Esos bichos escurridizos, demasiado resistentes.
3 quemaduras:
ahora es cuando; opara decilo en latin: nunc est bibendum
Mío es, el tiempo también!
nooo! latin en tus comentarios! bueno no importa, uuu wipers!
carlos, no sè què escrbir en mi blog :( (buuu)
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